La frase de la semana...

"Ningún soñador es pequeño y ningún sueño es demasiado grande"

lunes, 29 de diciembre de 2008

Cruda realidad

Cuando ayudada por él,
deslizó la mano por su pecho y bajó la cremallera del pantalón,
se encontró con la imprevista textura de la realidad;
nada que ver con el explosión de maravillas que había imaginado
que se ocultaban ahí dentro

domingo, 28 de diciembre de 2008

martes, 23 de diciembre de 2008

Para el nuevo año quiero ser...


...cOmo eSa cHicA vaLieNte

qUe sE quEdA inMóViL

cUanDo Le laNzAn

lOs cUchIllOs eN eL ciRcO



domingo, 21 de diciembre de 2008

Impresiones



-Ya era hora

-¿De qué?

-De que alguien me sorprendiera.

-No será que ultimamente no estás demasiado receptiva?

sábado, 13 de diciembre de 2008

(Des)Esperar

Hay veces que me siento a esperar. Esperar a que pase algo interesante en mi vida. Como la que espera su turno en la cola para comprar el pan, o la que espera debajo de una cornisa a que deje de llover o la que espera a que el muñequito del semáforo se ponga verde.
Tengo la sensación de que me faltan horas en el día, que las semanas pasan volando y que tengo mil y una cosas que hacer (y que no hago). Estoy intentando “redecorar” mi vida, buscando ese rumbo nuevo que necesito desde hace ya algún tiempo y para ello necesito dar un giro de 360 grados y dejar de esperar.
Empecé este blog con ilusión y cariño, en un momento de mi vida tranquilo y en el que me sobraba el tiempo. Hoy las obligaciones me tienen asfixiada, el trabajo, los viajes (de trabajo no los de autobús ;), la vida en general….y no me apetece que el actualizar mi espacio o el visitar vuestros blogs se convierta también en una obligación.
Así que desde hoy, no me pongo horario, ni fecha en el calendario para pasear por la blogsfera…
No abandono el barco, solo haré menos travesías…

viernes, 5 de diciembre de 2008

De vez en cuando me voy a algún lugar

Hacia frío.
El silencio reinaba en la noche.
Estaba muy oscuro
Paseaba camino de casa, sin prisa, disfrutando del final del día. Caminaba y los pasos de mis tacones producían eco en las calles desiertas. De pronto oigo unos pasos tras de mi. Me llega un olor masculino, apetecible, extrañamente delicioso. Me doy la vuelta, buscando el origen del sonido, del olor.
No veo a nadie. Continúo caminando y vuelvo a escuchar los pasos, esta vez más cerca. Acelero la marcha, nerviosa, girando de vez en cuando la cabeza. Presa de la fatiga, me apoyo de lado en la fría pared, convenciéndome de que son imaginaciones mías, de que nadie me persigue. Intento recuperar el aliento, la calma, cuando noto una mano grande y masculina, recorriendo suavemente mi espalda. Siento una mezcla de miedo y curiosidad.
Me giro lentamente y puedo ver, entre las sombras, a un extraño, alto, fuerte, recorriendo mi cuerpo con la mirada. Sin darme tiempo a reaccionar, el desconocido se acerca, despacio, apretando dulcemente su cuerpo contra el mío; dándome un beso húmedo, tibio con su lengua paseando dentro de mi boca. Voy perdiendo el miedo y mi deseo va creciendo. Sin saber ni como ni por que, el extraño me tiene totalmente a su merced, contra una pared y con mi apetito sexual a flor de piel.
Percibo como sus manos suben mi falda poco a poco, en medio del frío de la noche y lo atraigo hacia mi con fuerza y una pasión desenfrenadas.
El movimiento de nuestros cuerpos recreaba un ligero balanceo de sensualidad…
Dejandome llevar, le ofrezco mi cuello y el me susurra algo al oido que no logro entender bien...

…"Señora, esta es la última parada…se baja ¿o qué?"

martes, 2 de diciembre de 2008

dosdeldoce

Rumbo.
(Del lat. rhombus, rombo).
1. m. Dirección considerada o trazada en el plano del horizonte, y principalmente cualquiera de las comprendidas en la rosa náutica.
2. m. Camino y senda que alguien se propone seguir en lo que intenta o procura.

Efímero, ra.
(Del gr. ἐφήμερος, de un día).
1. adj. Pasajero, de corta duración.
2. adj. Que tiene la duración de un solo día.

Espero que el QuIErO le gane la guerra al PuEdo