
Aunque hay quien lo considera una cursilería, todavía quedamos muchas mujeres a las que un buen ramo de flores les arranca una sonrisa de oreja a oreja. Pero parece que esto de regalar flores se va perdiendo cada vez más. Parece que las floristerías amenazan a los hombres en sus pesadillas nocturnas porque muchos de ellos no son capaces de entrar en una para tener un detalle con su chica.
He hecho una pequeña encuesta entre los hombres de mí alrededor para saber por qué ellos cada vez regalan menos flores.
- Algunos han contestado que les da vergüenza ir por la calle con un ramo, (Esta excusa no me vale por que ya hay empresas que las llevan a domicilio)
- Otros que no se les pasa por la cabeza “eso” como regalo.
- Y alguno que contestó (no sin razón) que nosotras también podemos regalárselas a ellos.
¿El resultado de todo esto?, pues lo que piensa más de una cuando su chico aparece con flores:"a ver que habrá hecho este ahora"…


